Pocas cosas son tan reconfortantes como un rico taco de barbacoa un domingo por la mañana. El valor de las propiedades en la Ciudad debería medirse por las opciones de comida que tienen a unas cuadras a la redonda.

Hace unos días estábamos en nuestro puesto de barbacoa de confianza y, mientras esperábamos nuestro turno, la señora que estaba antes de nosotros pidió un Taco de Panza Rellena. Al verlo salir logramos apreciar una mezcla de colores y texturas que llamó poderosamente nuestra atención, esto fue lo que vimos:

Taco Montalayo

Pedimos uno y en cuanto nos lo dieron nos percatamos de dos cosas: también recibe el nombre de Montalayo (porque así se lo pidieron al taquero) y tiene un olor mucho más fuerte que carne de la barbacoa de borrego tradicional. La primera mordida significó una explosión de sabor, en la segunda logramos disfrutar la gran variedad de texturas que se encuentran en el taco.

Cuando nos lo terminamos nos acercamos al taquero para preguntarle más sobre esta delicia y nos explicó que el Montalayo o Taco de Panza Rellena consiste de una preparación muy especial:

Primero se lava el estómago del borrego y se amarra de la parte de abajo, después se llena con una mezcla de corazón, hígado e intestinos finamente picados. Se le agrega salsa de chile guajillo, hierbas de olor, especias y se cierra por la parte de arriba creando una especie de contenedor orgánico. El estómago relleno se coloca con el resto de la carne dentro del hoyo, se cubre con las pencas de maguey y se deja cocer durante al menos cuatro horas.

Una vez cocido, se saca del hoyo y está lista para servirse. El taquero va cortando pedazos de este paquete y los pica aún más antes de ofrecer el taco a los comensales. ¿Qué opinan, se animarían a probarlo?